Tony Iommi el rey del riff, lanza “From the Dark” un álbum de puro heavy metal nostálgico.
Sin Tony Iommi, no existiría el heavy metal. Una afirmación simple y cierta. Si bien hubo músicos que inspiraron el sonido del heavy metal, no hay otro que haya creado por completo el sonido del género que amamos. Y 56 años después de aquel primer álbum de Black Sabbath, seguimos escuchando esas canciones y esos riffs siguen sonando igual de esenciales e imperecederos. sería injusto medir este álbum únicamente por comparación con la historia irrepetible de Black Sabbath. Iommi no necesita demostrar que puede superar sus propias leyendas, y el interés de este regreso reside precisamente en escuchar cómo continúa desarrollando un lenguaje musical que ayudó a crear hace más de medio siglo. Las referencias a las distintas etapas de Sabbath están presentes, desde el doom primigenio pasando el dramatismo de la era Dio hasta la era medieval interesante de Martin, el disco funciona mejor cuando esas influencias sirven de punto de partida y no como destino. Con “From the Dark” del sello discografico BMG, su primer álbum en solitario desde “Fused” (2005), Iommi vuelve a reclamar ese espacio con un trabajo que reúne muchas de sus virtudes que conoce a la perfección. El album llega después de un año especialmente duro en el plano personal, encontramos al guitarrista acompañado por una formación de lujo Jørn Lande en la voz, Becky Baldwin en el bajo y Karl Brazil en la batería. Mike Exeter, colaborador habitual de Iommi, se ocupa de la producción sobria y eficaz.
“Over The Violent Sun” abre el recorrido con un riff ominoso que marca el tono de lo que vendrá después. Le sigue “Black Times”, una composición de tempo lento y marcado carácter doom en la que la guitarra avanza con la pesadez característica de Sabbath. Iommi demuestra que sigue dominando el arte de construir canciones a partir de ideas sencillas, “World Alone” destaca por su carácter más dinámico y por una melodía que facilita la entrada al universo del álbum. Es una de las canciones más acertadas como primer sencillo. La poderosa y aspera voz de Jørn Lande hace el complemento perfecto en “Stormwatcher”, donde el dramatismo de su interpretación refuerza una composición construida sobre riffs densos y arreglos de teclado discretos. Brian May se une a la fiesta, aportando su característico sonido Red Special a la titánica “Death Wake”, antes de que la arrolladora “Return Of The Arbalist” arrase con todo a su paso. Dejando lo mejor para el final, “Legacy” es una auténtica obra maestra, de una magnitud y una intención abrumadoras, que se desarrolla a lo largo de sus siete minutos, pero sin llegar a ser excesiva, es el cierre que “From The Dark” se merece y alcanza la altura de algunos de los mejores trabajos del guitarrista a lo largo de su carrera.
“From The Dark” no es una lección de nostalgia, sino un álbum que suena clásico y contemporáneo a partes iguales. Contiene algunos de los temas más pesados grabados por Tony, así como algunos de los más épicos. Tenía grandes expectativas, pero no me imaginaba que fuera tan bueno. “From The Dark” es una escucha obligada. Este álbum demuestra que Tony Iommi sigue siendo el rey indiscutible del riff.
Simón F Carrillo






























