Glorious Depravity, lanza su segundo y grotesco álbum “Death Never Sleeps” cargado de grindcore y death metal.
Con la intención de mantener el rumbo en lugar de reinventar su contundente sonido, el segundo álbum de larga duración del quinteto de death metal neoyorquino Glorious Depravity presenta.”Death Never Sleeps” del sello discografico Transcending Obscurity Records. Grabado y mezclado por Joe Cincotta (Suffocation, Obituary) en Full Force Recording , masterizado por Ryan Williams (The Black Dahlia Murder) es una producción explosiva y violenta. Glorious Depravity se formó alrededor de 2016 entre el guitarrista Matt Mewton y el baterista Chris Grigg, antes de expandirse a un quinteto que incluía a músicos de Pyrrhon , Mutilation Rites y Gravesend. Estos musicos que han formado parte de bandas exitosas a lo largo de los años, llegaron tan bien preparados que su álbum debut, lanzado durante la pandemia “Ageless Violence “, fue un albúm bien recibido y que traía él espíritu del death metal de los 90, donde influencias de bandas habituales se colaron en gran parte de su música centrada en los riffs, creando una intensidad al estilo de Morbid Angel y Deicide. Tras cinco años, las expectativas para su segundo álbum eran prácticamente las mismas: un disco de death metal “nuevo old school” centrado en la estética y el sonido adecuados, con la técnica necesaria ya demostrada. La impresionante portada del álbum quedó a cargo del artista Dan Seagrave, lo cual hace perfecto el conjunto de diseño de arte más la música de este disco.
Los chicos de New York arrancan con fuerza en “Slaughter the Gerontocrats”, con riffs febriles que aplastan los huesos, mientras Doug Moore vomita un mundo de odio sobre el oyente. Algunos solos recuerdan al Mordid Angel de antaño, pero esto es más desquiciado. “Stripmined Flesh Extractor”, optan por una estrategia mucho más simple, sumergiéndose en riffs demoledores durante al menos la mitad de la canción. El tema rápido pero denso “Sulfhrous Winds (Howling Through Christendom)” fue el primero en romper la monotonía, con una serie de riffs improvisados y un solo de guitarra suelto, un raro arrebato de temeridad en un álbum que tomará un giro aún más concentrado, ya que el lado B no se queda atrás en precisión. El punto álgido de “Death Never Sleeps” reside en canciones que se acercan a los cuatro minutos (incluyendo la canción que da título al álbum, “Scourged by the Wings of the Fell Destroyer”) o que simplemente poseen un toque frenético y estridente “Necrobiotic Enslavement ” acelera la intensidad hacia el final hasta un apoteósico final demoníaco. Finalmente, nos deleitamos con el tema que da título al álbum, “Death Never Sleeps”, cuyos sonidos oscuros y viles nos revientan el cráneo, mientras Matt y George nos regalan unos solos de guitarra brutales para nuestro absoluto deleite.
En comparación con su debut, han refinado y mejorado su música, y no han dejado nada al azar en “Death Never Sleeps”, sonando más impactante y poderosos, además de haber encontrado una mayor identidad. “Death Never Sleeps” es sin duda un lanzamiento significativo dentro del género, una obra del death metal de primer nivel, vigorizante, y estoy seguro de que los inspirará a seguir creando música letal durante los próximos años,”Death Never Sleeps” es un auténtico espectáculo para los fans del death metal puro.
Por Simón F Carrillo
























