Genus Ordinis Dei lanza “The Land East of Eden” un álbum épico de death metal sinfónico.
Está vez me he levantado de la vieja poltrona roja el aquel plácido rincón oscuro del Doom para irme de paseo con la épica aventura del death metal que ha compuesto Genus Ordinis Dei, se formó en el 2011 en la región de Lombardía Italia. Su nombre, que en latín significa “El Género de la Orden de Dios”, delató de inmediato su fascinación por la jerarquía religiosa, los rituales y lo arcaico. A diferencia de sus colegas, que a menudo se centran más en la velocidad, lo que definió gran parte del underground del death metal en la década del 2000, Genus Ordinis Dei se inclinó hacia el ritmo a medio tiempo del groove metal. El lanzamiento de su debut, “The Middle”, en 2015 fue una clara declaración de intenciones, pero fue “Great Olden Dynasty” de 2017 el que consolidó su identidad. Con la participación de Cristina Scabbia de Lacuna Coil en el tema “Salem”, el álbum demostró que Genus Ordinis Dei podía atraer la atención del metal mainstream sin sacrificar su sonido. En el 2020 editan “Glare of Deliverance”, un álbum conceptual que funcionaba esencialmente como una ópera de heavy metal, con una serie de vídeos musicales interconectados que contaban una sola historia.
Con “The Land East Of Eden” (del sello discográfico Eclipse Records) trae una evolución sonora significativa, trasladando el enfoque temático de la de la Inquisición (tema de su trabajo anterior) al vasto y desolado desierto de la narrativa bíblica. “East of Eden” la canción que me atrajo a escuchar el álbum entero funciona como ancla del álbum, hace más que simplemente presentar a Roy Khan como la voz de una entidad suprema, y la voz gutural de Nick K encarna la realidad terrenal y violenta de Caín, mientras que el registro operístico de Khan ocupa el espacio de lo Divino. “The Offering” donde el rechazo del sacrificio de Caín siembra el resentimiento. Esta tensión se intensifica en “The Act”, describe el primer asesinato en el campo, un momento de transgresión irreversible. Tras la violencia, llega “The Judgment”, un aterrador enfrentamiento con la Voz Divina que sella su destino. Finalmente, la historia concluye con “The Exile”, que marca su partida a la tierra de Nod. Esta estructura permite a la banda explorar una amplia gama de territorios emocionales y sonoros, desde los celos y la rabia de las canciones iniciales hasta la fatalidad aplastante y el aislamiento del final.
En definitiva, “The Land East Of Eden” Se erige como una potente muestra del potencial ilimitado del heavy metal para evolucionar. Genus Ordinis Dei ha forjado esta narrativa ancestral, sometiéndola en la intensidad de la producción contemporánea y la destreza técnica. La banda ha demostrado que se puede ser brutal sin ser insensato, y sinfónico sin ser blando. Se han adentrado en el desierto del proceso creativo y han regresado con algo que se siente antiguo y urgentemente nuevo. A medida que las notas finales del álbum se desvanecen tenemos la clara impresión de que esta banda ya no sigue los pasos de los gigantes. Están dejando su propia huella.
Simón F Carrillo

























