Opia lanza “I Welcome Thee, Eternal Sleep” un impresionante álbum debut.
A mí edad solo quiero estar en algún lugar oscuro y plácido donde me sienta cómodo, y ese lugar es el Doom metal donde he encontrado una vieja y cómoda poltrona de cuero rojo junto a una mesa donde hay una pequeña lámpara unos audífonos y una copa de licor para mí. Desde hace unos años me he topado con algunas bandas que han nacido estos últimos años y que van dejando por el camino grandes discos, en esta oportunidad quiero hablar de Opia una banda formada por músicos de Inglaterra, España y Brasil. Tras su lanzamiento a finales de abril, perdí la oportunidad de reseñar “I Welcome Thee, Eternal Sleep” en el momento de su lanzamiento. Pero cuando lo escuché por primera vez, supe que era lo suficientemente especial. Un debut tan potente no debería perderse, y tras dedicarle tiempo extra a comienzo de año, creo que cometí un error al no incluirlo en mi lista de fin de año. Este es el comienzo prometedor para una banda que, espero, siga creando música durante mucho tiempo. Formada por una coalición de músicos con experiencia en bandas de Black metal esta gente fusiona el peso aplastante del Death y el Doom con melodías evocadoras e imágenes góticas, Opia equilibra hábilmente lo suave con lo pesado, dando como resultado un disco de hermosa melancolía que puede enorgullecer a My Dying Bride y Swallow the Sun.
“I Welcome Thee Eternal Sleep” del sello Hammerheart Records abre con “These Pristine Memories” un instrumental que establece un tono sombrío, y da paso a “On Death’s Door Part I”, la voz de Tereza Rohelova resalta con un fondo de guitarras de Dan Tregenna, Fénix Griffith y teclados atmosféricos de Jorge Alfonso. Luego el tema “Man Proposes”, “God Disposes” destaca por su melodía lenta y reflexiva, “The Fade” profundiza en temas del deterioro mental con la edad, combinando riffs contundentes y piano para evocar una sensación de nostalgia y pérdida. “Days Gone By” reflexiona sobre la naturaleza del tiempo, instando a disfrutar al máximo de la vida. Los potentes riffs contundentes y los elementos de piano del tema subrayan la agridulce reflexión sobre las oportunidades perdidas. “Silence” captura la angustia de esperar noticias de un ser querido fallecido, El álbum concluye con su mejor canción, “On Death’s Door Part II”, inspirado en la práctica victoriana de cubrir los espejos para evitar que las almas quedaran atrapadas. La canción combina pasajes brutalmente demoledores con elementos reflexivos, retratando el tormento de un viudo y su decisión final de unirse a su difunta esposa en la muerte.
“I Welcome Thee, Eternal Sleep” es una obra magistral que mezcla elementos góticos y Doom, que ofrece una experiencia profundamente emotiva y atmosférica. Es un álbum que invita a los oyentes a abrazar la oscuridad y encontrar la belleza en ella. Un gran álbum grabado de manera impecable y prístina, un álbum que me deja sentado en esa vieja poltrona de piel roja en aquel rincón oscuro con mis oídos en modo agradecido por haber escuchado este increíble trabajo musical.
Por Simón F Carrillo

























