Lone Wanderer presenta “Exequiae” una gran obra del funeral Doom.
Una banda llamada Lone Wanderer ha captado mi atención e hizo que vuelva a sentarme en mi oscuro y placentero rincón del Doom metal. Lone Wanderer fue formada en el 2014 en Friburgo Alemania, por los músicos Bruno Schotten (voz, guitarra), Jonas Weber (guitarra), Simon Brooker (bajo) y Jakob Zeblin (batería) forman un equipo muy unido, haciendo realidad su visión del Doom más sofisticado. Lone Wanderer le da un gran comienzo al funeral doom en 2026 con su nuevo álbum “Exequiae” (del sello discografico High Roller Records ). Hay algo en el sonido a menudo suave, de la banda que transmite calma, a diferencia de otras bandas que impregnan la desesperación y la melancolía con tonos de guitarra más potentes y dominantes.
El título de su último álbum, “Exequaie” en latín significa “ritos funerarios”. La caratula del álbum, es una pintura de Ernst Ferdinand Oehme de 1828, “Procession in the Fog” , representa una procesión fúnebre fantasmal. A lo largo de 24 minutos, el bestial tema de apertura “To Rest Eternally” demuestra el enfoque de combustión lenta de la banda, con voces indudablemente profundas, con “Anhedonia” muestran unos riffs más placenteros y memorables del álbum durante sus primeros minutos. El resto también es exquisito, ahondando en una inmensa tristeza antes de cerrar en tranquilidad. Los primeros minutos de “To Rest Eternally” evocan un lejano ambiente eclesiástico con el tañido de las campanas. Este ambiente sagrado regresa en el final, “Epistemology of the Passed”, donde los órganos interpretan un lúgubre canto fúnebre acompañado de melancólicos arpegios. La voz de Bruno Schotten es omnipresente, con sus graves que retumban como truenos. Lone Wanderer interpreta fragmentos de palabra hablada que realzan la imagen divina. Si bien estos fragmentos que encajan a la perfección, adquiriendo la presencia de un personaje al estilo de Oz, imponente pero distante. El propósito de estos elementos puede ser inescrutable, pero aportan la sensación de formalidad y autoridad que acompaña a la muerte.
“Exequiae” exige dedicación y la disposición a aceptar la lentitud extrema. Lone Wanderer se encuentra en la cúspide de su producción creativa, entendiendo el funeral doom no como un simple estilo, sino como una forma de arte. “Exequiae” es un réquiem musical: pesado, digno e impresionantemente intenso.
por Simón F Carrillo

























