Konvent edita “Firesky”, su opresivo y devastador álbum de Doom Metal.
Y aquí estoy de nuevo sentado en mi vieja poltrona de piel roja, en este tranquilo rincón oscuro saciando mis oídos y curiosidad mientras bebo un trago de ron en las rocas. Está vez la invitación a deleitarme del Doom metal viene desde Dinamarca por una joven banda llamada Konvent, lo más interesante es que está banda de doom metal extremo formada en el 2015 está compuesta solo por chicas: Heidi Withington Brink Bajo, Rikke Emilie Voz, Julie Simonsen Batería, Amira Hernan Guitarras. Con el sello Napalm Records de por medio en el 2022 bajo el titulo editan su segundo album “Call Down The Sun”, Konvent comenzó a girar más dentro europa e inclusive llegaron a pisar países latinos debido a la promoción que le dio el sello austriaco. Entonces, pasaron 4 años de ese disco y ahora tenemos un nuevo álbum llamado “Firesky” y editado nuevamente a través de Napalm Records.
“Firesky” representa una evolución para Konvent, un cambio radical en el sonido. Las guitarras sombrías y la fuerte distorsión se mantienen, al igual que la naturaleza gutural de la voz de Rikke Emilie, pero ahora hay un mayor dinamismo. Esto se debe en gran medida a un cambio en el enfoque compositivo, con temas más largos, que van desde los 8 hasta los 12 minutos. Lo primero que golpea nuestros sentidos en “Exorcise” son los riffs de guitarra martilando nuestra cabeza en una sinfonía cargada de un caos perfectamente organizado. “Firesky” es el tema que da título al álbum, y que abre con unos acordes que hacen honor literal a ese “cielo en llamas, “Postludium”, es el broche que pone fin a este álbum. Es un tema que refleja con escalofriante precisión el paisaje de destrucción que impera cuando todo alrededor ha sido arrasado por el fuego. “Firesky”. Un álbum que musicalmente, se caracteriza por afinaciones extremadamente graves, melodías angustiosas, y pasajes lúgubres que transitan entre el death metal de vieja escuela y la pesadez depresiva del doom.
“Firesky” es un disco que se cuece a fuego lento, pero con la recompensa que lo convierte en una obra de arte oscura fascinante. Por medio de Konvent he dejado que la oscuridad me abrace por completo dejándome extasiado con esta joya del Doom metal.
Simón F Carrillo






























